"Convertios y creed en la Buena Noticia"

Marcos 11, 14-20

miércoles 20 de enero de 2010

El cambio que todos esparabamos...


Decenas de aspirantes al curso preuniversitario de medicina de la Universidad de Guayaquil se sintieron ayer afectados, por el cierre del proceso de inscripción, cuatro días antes de lo que se había previsto. Durante la jornada de ayer, los aspirantes al preuniversitario de medicina de la U. de Guayaquil dejaron copias de cédula para participar en un anunciado sorteo de cupos.

Inicio el ciclo de inscripciones para los preuniversitarios en las distintas universidades estatales y hoy vivimos la promesa de la revolución que todos queremos, educación, salud, y bienestar para todos.
Hoy en la noche pude ver con mucho descontento que el cambio que todos esperábamos parece convertirse en un problema.

Primero dijeron que todos tendríamos acceso a la educación y que sería gratuita, pero me estoy empezando a preguntar si nuestras universidades están en capacidad de cumplir con esa demanda.

En la facultad de medicina de la Universidad Estatal de Guayaquil, parece que todo no está saliendo como lo habían planeado:
  1. El día en que se abrieron las inscripciones para el preuniversitario, ya todos los cupos estaban llenos. Esto a pesar de que había un día establecido para cada uno de los últimos dígitos de cédula de los alicantes al pre.
  2. Después de esto como GRAN SOLUCIÓN dijeron que lo mejor que el resto de los supuestos cupos someterlos a "SORTEO".
  3. Hoy comenzaron los sorteos y se pudieron a ver a madres llorando, alumnas desesperadas por no haber podido alcanzar un cupo en lo que anhelaban y otros pensado en una alternativa.

    Pienso, como futuro psicólogo, que la vocación de un sujeto no se la determina por un "SORTEO" eso es como decir, tu estudia, tu no estudies o mejor demos está vacante al mejor postor. ¿Acaso la educación de una persona es una rifa, un juego o un bingo? ya quiero ver todos gritando BINGO cuando cada vez tengamos más desempleados.

    Lo ideal hubiese sido someter a todos los aspirantes de acuerdo a sus respectivos números de cédula a un EXAMEN DE APTITUDES donde evaluamos en primer lugar las expectativas del futuro medico. Es que hay jóvenes que llegan a la universidad y como no han tenido una buena orientación vocacional no saben ni lo que quieren. Este examen ya nos hubiera permitido eliminar un poco de gente que no debería estar estudiando medicina por que no es lo suyo.

    Ahora si esta primera propuesta suena como disparate, diré que mas disparate me parece la rifa a la que han sometido los cupos: supón por un momento que dentro del sorteo sale favorecido alguien que en seguramente cree que es fácil la carrera o simplemente está ilusionado por que lo llamen DOCTOR y justamente esta personas que seguramente en mitad de la carrera se retirara sale favorecido y otra persona que cuenta con todas las aptitudes y vocación NO. ESO ES INJUSTO.

    Otra solución seria que se dé prioridad en los cupos a los bachilleres cuya especialidad sea QUIMICO - BIOLOGO quienes por un derecho otorgado desde el colegio tendrían que acceder a esta plaza en la universidad para estudiar medicina. Y después si sobran cupos dar espacio a los demás.

    Conozco a sujetos graduados Filosófico sociales que van a la facultad de medicina, no estoy diciendo que no puedan pero dudaría mucho de que terminen la carrera pues creo que vocacionalmente no tienen las aptitudes para esto.

    Y final mente tomen un examen de suficiencia en materias fundamentales que pueden ser Biología y Anatomía con cuestiones básicas - fundamentales, ya que todo graduados químico - biólogo las sabe y hagamos que nuestros estudiantes se ganen el puesto y de demostrar que están preparados para estudiar medicina.

    Rafael, no lo olvides, prometiste que la educación seria para todos y queremos que lo sea pero con modelos de equidad y justicia... Pero no con tómbolas y sorteos

lunes 11 de enero de 2010

Hoy pídele a Dios que sane la confianza en ti mismo

Me he quedado muy metido en torno a las meditaciones del P. Jamut así que continuo con hacienda referencia a su escrito de “Frases inspiradoras” que continúan envolviendome en ellas y despertando mi espíritu, hoy me encuentro con la reflexión número 9 que dice así:

Día 9
Hoy pídele a Dios que sane la confianza en ti mismo

“Si Dios confía en ti y cree que puedes ser transformado y crecer en santidad… ¿por qué entonces tú no le crees?”

Juan 1, 50: “¿Porque te he dicho que te vi debajo de la higuera cre
es? Cosas mayores que estas verás”


****

Si Dios confía en ti y cree que puedes ser transformado y crecer en santidad

Tal como había puesto en una reflexión anterior, por la fe creemos en Dios pero personalmente tu y yo ¿Le creemos a Dios? sus obras, su plan magnifico de salvación es por ti, por mi y por todos.
Ciertamente Dios al principio cuando el espíritu de Dios revoloteaba sobre las aguas, según dice el texto bíblico de la creación en el libro del Génesis, comenzó a crear todo y ponerle un orden perfecto a todas las cosas visibles e invisibles y finalmente creó al Hombre a su imagen y semejanza, varón y mujer los creo… pero ¿Por qué? ¿Acaso Dios tenía miedo de estar solo?
Es respuesta podemos encontrarla tan simplemente en lo siguiente: según el Evangelio Dios es Amor y solamente las cosas que hace, como en este caso todo lo creado, mucho más el hombre, fueron creados por sobre abundancia de Amor. Es que nunca vamos a comprender lo sublime del amor de padre o de una madre por sus hijos. Muchas veces el Amor de Dios ha sido comparado con el Amor de nuestros padres.
Hay un texto bíblico que dice lo siguiente: "¿Acaso puede olvidarse la mujer de su niño sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti" (Is 49, 15). Así es el Amor de Dios aun que tu y yo nos alejemos siempre de su Amor él está allí siempre esperándonos con el mismo amor de siempre con el mismo ocena de su misericordia para perdonarnos en todo momento. Por eso dice el salmo Señor un corazón contricto y humillado tu nunca lo desprecias.
Gracias Jesús por que siempre a pesar de que caigamos mil veces y si mil veces nos levantamos, mil veces nos perdonas y nos cubres en todo momento de tu Amor. Gracias por que aunque la gente haya dejado de apostar por nosotros tu siempre sigues apostando por nosotros, tu siempre esperas que entreguemos lo mejor de nosotros aun sea muy poco. Gracias por el sacramento de la reconciliación que nos pone en paz con Dios, nos llena de gracias y nos abre caminos para el combate espiritual.
Ahora quiero terminar esta parte de la reflexión haciendo referencia a algo que siempre tengo presente cuando no estoy en gracia: el Evangelio de la Pasión del Señor narra el momento en que uno de los dos ladrones que estaba a su lado le increpo a Jesús y le dijo: “Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros” otro de los ladrones fuertemente reprendió a este y le dijo: “¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?”
Ciertamente hay una diferencia muy grande entre estos dos sujetos, aunque a la vez son tan similares puesto que ambos estaban crucificados y no precisamente porque eran buenas personas durante buena parte de su vida habían cometido muchas iniquidades y en ese momento estaban pagando el precio de sus faltas. Pero la diferencia es que una de ellos aun en ese momento es muy soberbio y arrogante y el otro es muy dócil y seguramente ha reconocido su falta o más bien ha reconocido que a su lado estaba quien podía darle vida eterna.

¿Por qué entonces tú no le crees?

La santidad está al alcance de todos solo hay que decidirse a buscarla es por ello que tenemos mucho medios, los 10 mandamientos, los sacramentos, las obras de caridad y mucho más las enseñanzas de la propia Madre Iglesia.

Hay algo que todavía no me explico… como es que si Dios apuesta a pesar de todo por nosotros en todo momento, a pesar de que lo vendamos y lo cambiemos por placeres ¿Cómo es que no creemos en sus obras, su vida y sus palabras? ¿Cómo es que no le creemos a Dios? Que nos ama tanto, que hace tanto por nosotros, que nos envió a su único Hijo para abrirnos las puertas del cielo. Cualquiera diría que a veces nos pasamos de tontos al no aprovechar tantas gracias y que aun mandándonos a su Hijo mismo, muchos no creyeron.

Termino con lo de los ladrones en el día la pasión del Señor. Después de que el ladrón reprendió al otro por su falta de sensatez este dijo:”Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.” Ciertamente este ladrón que la tradición le ha llamado “El Buen Ladrón” era muy honesto y prácticamente en ese momento estaba confesando su falta frente al mismo Dios y reconociendo su inocencia de Jesús. Claro que no hizo ningún mal y seguramente el único “mal” de que sería culpable es de Amarnos tanto. Allí estaba los cojos andaban, los ciegos miraban, los tullidos se levantaban eso y muchos otras cosas seguramente este ladrón las escucho en algún momento mientras cometía sus fechorías.

Astutamente en ese momento el “Buen ladrón” le dijo a Jesús: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.” Y el Señor con tanto Amor le respondió:”De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” En ese momento este ladrón compro su pase directamente al cielo mientras el otro ladrón ya había firmado su condena.

Gracias Señor por que el primer Santo de nuestra Iglesia no fue un sujeto perfecto, no fue la mejor persona en su vida, simplemente con corazón contricto y humillado en el último momento se arrepintió y tú le abriste las puertas del cielo. Con eso nos diste prueba que un corazón arrepentido tu nunca lo desprecias. Que como dice el salmo: tan lejos como está el cielo de la tierra, tan lejos como está el este del oeste así alejas de nosotros nuestras culpas. Que eres misericordioso tan bueno y compasivo como un padre para con sus hijos.

Nunca olvides no hay pecado tan grande que la misericordia de Dios no pueda ahogar en sus aguas. No hay falta imposible de perdonar para Dios siempre que estemos arrepentidos de corazón

Un día Jesús estaba predicando y cuando termino de hablarle a la gente le dijo a Pedro lleva tu barca hacia dentro que vamos a pescar, respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.
Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.
Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.
Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo:
Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

Pedro tampoco terminaba de creer en Jesús, pero Jesús nunca dejo de creer en él. ¡Piénsalo!

viernes 8 de enero de 2010

Hoy pídele a Dios una personalidad equilibrada


Hoy me he encontrado en un portal católico una pequeña reflexión extraída de un libro llamado "Frases Inspiradoras" escrito por un sacerdote llamado P. Gustavo Jamut, de la comunidad de los Oblatos de la Virgen. Este religioso es conocido por sus trabajos, charlas, conferencias y talleres dictado en torno a la sanación de la afectividad y las emociones, todo este de las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia y en unión con el Santo Padre.
Me ha llamado mucho la atención esta reflexión correspondiente al día 8 que dice lo siguiente:
Día 8
Hoy pídele a Dios una personalidad equilibrada
Cuando las cosas salgan bien, no creas ser mejor que los demás. Cuando lo que haces te salga mal, tampoco creas que eres el peor. No te creas más, ni te creas menos, ni tampoco te compares con los otros, pues eres único e irrepetible. Sólo cree en Dios, pues Él cree en ti. Que la confianza que Él te tiene te vaya transformando en la persona que Él sabe, puedes llegar a ser.

Juan 11, 40: “Jesús le dijo: No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios”

Casi que me he quedado sobrecogido por ser tan concreta en sí, hoy, en este momento de mi vida me habla profundamente, apelando mi interior, no es cualquier cosa pedir a Dios una personalidad equilibrada.

Cuando las cosas salgan bien, no creas ser mejor que los demás. Cuando lo que haces te salga mal, tampoco creas que eres el peor.

Yo lo he sentido, yo lo he vivido. Eso pasa y en realidad es muy penoso gastar tantos esfuerzos en querer sobre salir sobre todo porque la vida apostólica del cristiano no se trata de eso. Cuando esto sucede definitivamente se ha perdido el sentido.
Eso me hace pensar de en un pequeña anécdota un poco graciosa que escuche en un retiro hace algún tiempo. Cuando Jesús entraba en Jerusalén para los días de su pasión gloriosa lo hizo encima de un burro y este todo el camino pensó que los honores y las alabanzas que hacían eran para él. Debió costarle mucho a este burro afortunado darse cuenta que los honores y alabanzas no eran para él.
Debe de ser complicados para tipos como yo con episodios obsesivos por perfección asimilar estas primeras líneas de la reflexión. Dios por favor ayúdanos a todos los que trabajamos en tu mies a tener una personalidad equilibrada.

No te creas más, ni te creas menos, ni tampoco te compares con los otros, pues eres único e irrepetible.

Pues en esta parte nuevamente regreso a comentar sobre el burro en la entrada triunfal a Jerusalén. Pues ciertamente es un burro afortunado y también que según nuestra anécdota el se sentía mas que los otros burros, sin duda alguna lo que si debemos reconocer es que aquel burro es único e irrepetible. Dichoso y afortunado su dueño y obviamente aquel burro no se comparaba con otra era especial, único e irrepetible por ser burro en ese momento para quien lo montaba.
Es lo mismo con nosotros, hay momentos en que nos cuesta tanto comprender que somos hijos de Dios, creaturas amadas y respetadas por Dios sin importar nuestras faltas. Deberíamos estar eternamente agradecidos con Dios en todo momento por su infinito Amor, con el que solo él puede colmarnos subalimente y saciar nuestra sed de infinito.
Ni mas, ni menos, único, importante, irrepetible, Amado, redimido, respetado... Eso y mucho más de lo que nosotros podamos contener en una palabra somos para Dios.

Sólo cree en Dios, pues Él cree en ti.

Por la fe creemos en Dios pero personalmente tu y yo ¿Le creemos a Dios? sus obras, su plan magnifico de salvación es por ti, por mi y por todos. Antes que te formaras dentro del vientre de tu madre te conocía y te consagre dice el Señor y eso es prueba suficiente para saber que somos creaturas con alta vocación al Amor del cual provenimos y con un designio concreto en medio del mundo.
Yo lo he experimentado, casi que si puedo sentir que Dios cree en mí, a más de lo que soy me sigue dando pruebas que por más que yo cayera, aun mas él me está amando. Y es lo mismo que hace contigo... ¿puedes verlo? allí en tu servicio apostólico, en tu lugar de estudio, tu área de trabajo, en la calle, en el templo, en el sagrario es el mismo Dios que cree en ti y te esta Amando.
Prueba más grande de que Dios cree en nosotros y nos Ama es que envió a su único Hijo Amado y se hizo hombre como nosotros para darnos un baño de sangre y agua salida de su costado y con la última gota de su sangre preciosa pagar nuestras faltas. Y después se quedo en el hostia consagrada humillándose tanto para estar con nosotros... para estar en medio de nosotros, ¿no es tonto que el mismo dios quiera estar allí de esa forma? pues para el NO jamás sabremos ni podremos explicar la magnitud del Amor de Dios pero de lo que si podemos estar seguro que para Amar a los hermanos como a nosotros mismos no basta nuestro amor que es tan pequeño, necesitamos del amor de Dios para poder amarlos. Gracias Jesús por que nos amas y te quedas con nosotros.

“Jesús le dijo: No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios”

Termina la reflexión con esta cita bíblica, con este mensaje tan claro y concreto de Jesús que prácticamente termina transportándome a otro hecho.
En la última noche. La noche del Amor, Jesús lavo los pies a sus discípulos y cuando llego a donde Pedro el no quería que Jesús lavara sus pies... es normal en la cabeza en la cabeza de Pedro pensar que su maestro no podía tener tal gesto de humildad con él. Pedro le dice: "Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?" "No me lavarás los pies jamás." y Jesús con mucho amor le dijo: "Si no te lavo, no tendrás parte conmigo."

La ultima respuesta de Pedro es la que más importa: "Señor, entonces no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza."
Si, Señor a nosotros también lávanos no solo los pies sino también las manos para que estén a tu disposición en todo momento y no se manchen con las obras del mal, también los pies para que sigan por los senderos de Amor, Paz, Justicia y Libertad. Pero sobre todo la cabeza para que salgan las mejores herramientas que puedan reconciliar a nuestros hermanos contigo.
Infunde en nosotros un corazón nuevo donde no existe el rencor y la envidia y donde todo lo que hagamos sirva para darte mayor gloria. Permite siempre que en cualquier parte del mundo nosotros tus hijos los que trabajamos por reconciliar al mundo contigo no perdamos el horizonte y la misión.
Al final grava en nuestro corazón con fuego tu palabra y su mensaje para que no podamos olvidarlo nunca y nos sirva de consuelo con la hora de la gran persecución haya llegado. Así podremos humildemente abrir los brazos en la cruz contigo y calmar tu deseo ardiente de Amar a los que más te ofenden. Permite que ofrezcamos nuestras vidas para reparar por las faltas de nuestros hermanos en el mundo. Llévanos a los lugares, a las iglesias donde estas con menos culto y mas abandono para acompañarte. Y después llévanos al cielo.
Gracias por que tus palabras tienen vida, perdóname por que cada vez que caigo te ofendo mucho más de lo que quisiera, pero por cada vez que te ofenda y me levante te pido que aceptes mi reparación como una oración y sacrificio por tus sacerdotes que más te ofenden.
Gracias por este Nuevo día Señor, gracias por que nos amas.

"No sólo los pies, sino también las manos y la cabeza..."


jueves 7 de enero de 2010

¿Cuándo te encuentro?


Hoy he sentido que me estoy haciendo daño y decidido no continuar mas,
ahora me siento solo y te busco.
¿Cuándo te encuentro?
Vas a esperar verme morir para regresar,
para hacerme sentir bien
o vas a seguir humillandome inutilmente.

Yo puedo vivir sin ti, no lo olvides,
tu debes estar riendote y gozando verme desvanecer,
¿No sabes que todo se paga en algun momento?
deberias tener mas cuidado,
hay que amar a las personas, hay que ser tolerantes,
hay que amar.

¿Cuándo te encuentro?
cuando me viste me ignoraste,
cuando te fuiste me ignoraste
esta bien esa es la recompensa de los tontos
no merecemos el aprecio de las personas que amamos
seguramente vas por la vida riendote de mi
y de lo tonto que puedo ser.

Pero sabes que, no me importa mas
hoy me separo formalmente de ti,
no me importa mas
pero por dentro me dejas completamente desecho
con gran dolor y amargura.

No espero nada de ti, nunca lo espere
no quiero que llames, ya no importa
ya es muy tarde, no lo intentes
si te diste cuenta de esto
mejor ya no me hagas mas daño.

Te prometo que estare bien
despues de un tiempo seguire
cuando te vea sere el mismo
para ti como simpre,
tu sabes que tienes
mi amor y mi amistad...

ASI ES COMO ME SIENTO AHORA...

miércoles 6 de enero de 2010

Hoy en la mañana...

Hoy en la mañana me levante muy temprano, como no había pasado ningún otro día desde el que inicio el periodo vacacional.

Supongo que fue por que no puede dormir a tiempo debido a que la noche anterior me empache con un capuchino delicioso, no me permitio pegar el ojo como hasta las 4 de la madrugada.

Me levante como a las 7:30 y desayune normalmente con toda la pesadez del mundo y recuerdo que mi madre me dijo algo que no se que mismo era .

Después como a las 8:00 me duche y me vestí con la intensión de ir al gimnasio, intención que cumplí después de media hora y resulto que cuando llegue al lugar de mi destino el gimnasio estaba cerrado.

Tome un bus para ir a ver a un amigo que en el centro de la ciudad cuando lo llame para saber donde estaba, supo decirme lo siguiente:


yo: Hola como estas? por donde andas?

el: bien, por aquí por el centro ...

yo: pero... donde estas?

el: por aquí .... haciendo cositas?

yo: cositas...?

el: si, COSITAS

yo: Mijo.... Estas ocupado?

el: si..... estoy ocupadisimo.

yo: haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ...... entonces mejor llamo otro año.

el: cuidate... después te llamo..


Después de que me dijo después te llamo me sentí como cuando vas a una entrevista de trabajo y te dicen: no se preocupe, no nos llame, NOSOTROS LOS LLAMAREMOS. Y resulta que después no te llaman nunca.

Pero lo que mas me dejo intrigado era que estaba "HACIENDO COSITAS", y que miércoles es eso de cositas. Por que la gente cuando no quiere decir algo que esta haciendo que supongo es BUENO dice: ESTOY HACIENDO COSITAS. Cada ves entiendo menos a las personas! entre mas crecemos mas complicados nos ponemos hasta en la forma de hablar. Pues... ni modo debo hacer un curso de la psicología barata que no se aprende en las universidades sino que es fruto de la viveza criolla.

En este momento son las 10:15 y estoy en un cyber la avenida 9 de Octubre escribiendo en un cyber donde en menos de 10 minutos ya debo 50 centavos, aquí escribiendo mi tragedia, jaja...

Lo peor de todo es que he comenzado a preguntarme y este amigo ¿me va a llamar?, y de llamarme ¿hasta que hora tendré que esperar? estas y otras interrogantes mías forman parte de los grandes enigmas del universo.


haaaa... por favor si alguien logra decifrar el significado de "HACER COSITAS" avisen por favor.

lunes 2 de noviembre de 2009

George A. Kelly

Comentario Introductorio

Este breve escrito, más que de un ensayo se trata de un
divertimento sobre la naturaleza humana y los distintos intentos por
comprenderla. Sin embargo, señala un aspecto que es muy central para estudio del
comportamiento humano en general, y la psicología en particular, y es que todo
el conocimiento se basa en la conducta normativa, la más frecuente, en precisar
los valores promedios. Pero Kelly defiende que en los momentos excepcionales
(como los que observamos a veces en un proceso psicoterapéutico), en los que uno
no se comporta de acuerdo con lo esperable cuando la naturaleza humana se
manifiesta con mayor esplendor. Una idea muy sugerente que cuestiona nuestras
teorías más consolidadas.
(comentario de Guillem Feixas)
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La psicoterapia y la naturaleza humana

(original de 1966)


Hace muchos, muchos años (según cuenta el relato), el ser humano hizo una elección decisiva. Optó por vivir en base al conocimiento, en lugar de por la obediencia. Era el camino difícil. El resultado, como ustedes recordarán por el relato (o por haber tomado decisiones parecidas), no fue particularmente feliz. Y como la historia no tiene un final feliz, mucha gente (incluyendo a los teólogos que preferirían que no hubiera perdido el estado de gracia) piensa que Adán echó a perder las cosas. Supongo que no son los únicos que lo creen; también están los economistas, impresionados por la abundancia de artículos vitales que Adán parecía recibir. Por cierto que los psicólogos del estímulo-respuesta (al menos, los que se preocupan por cosas como esta) deben pensar igual, pues parece que nuestro ancestro no actuó de manera realista, en términos de los refuerzos que le rodeaban. En todo caso, el ser humano (¡pobre de él!) prefirió el trabajo y la confusión del conocimiento al placer y las obvias recompensas de la obediencia absoluta.


Debe admitirse que el hombre no hubiese tenido la iniciativa necesaria para dar el paso si hubiese carecido del estímulo de su compañera. Sin ella, tal vez hubiese seguido feliz, haciendo lo que se le ordenaba, como suele pasar en una comunidad de hombres solos (los equipos de fútbol, los monasterios o el Cuerpo de Marina de los Estados Unidos). Pero cuando las mujeres andan por los alrededores, o cuando no puedes quitártelas de la cabeza, la seguridad material y la satisfacción interna no siempre van de la mano. Sin importar cuánta felicidad tengas a tu alcance, te sentirás inquieto y ansioso por probar los límites de tus construcciones. "¿Qué pasaría si..?" Las luminosas posibilidades futuras se vuelven tan fascinantes que nos ciegan a las evidentes recompensas del presente.


En todo caso, había una mujer en el Paraíso. Aparentemente (según el relato), no era parte del diseño experimental original. Había sido introducida como una concesión de último minuto, sin atender a los problemas de controles experimentales que podía originar. En consecuencia, las cosas no salieron como el Investigador Principal había especificado en su proyecto inicial. En cualquier caso, esta fue la primera vez (pero ciertamente no la última) que un investigador adoptó una actitud punitiva hacia sus sujetos por no confirmar sus hipótesis.


Ahora, ¡hablemos de esta mujer! No era totalmente desobediente; pero alguna cosa había revuelto sus sentimientos, una cosa que había interpretado sugestivamente: algo simbólico, sin duda. Y mientras que (como parece ocurrir con el sexo opuesto) no estaba dispuesta a actuar de manera inapropiada (cosa que debemos aducir en su favor), sí comentó el asunto con Adán, como quien no quiere la cosa, por si se le ocurría hacer algo al respecto. A esta estrategia doméstica se le llama "compartir tus problemas". Por supuesto, Adán hizo algo al respecto; y, siendo el compañero fiel que era, llevó el asunto hasta el final. Estoy seguro de que es esto lo que hace que el mundo gire en vez de sentarse con dócil complacencia; y lo que lo convierte, día a día, en el terrible y fascinante rompecabezas que ha llegado a ser.


Así pues, sin importar la cantidad de textos de psicología cuyos autores teorizan sobre un tipo de naturaleza humana mientras trasnochando ante sus máquinas de escribir demuestran otra (porque podrían estar soñando bellas fantasías o dedicándose a algún otro tipo de satisfacción de necesidades) , parece que, por naturaleza, el ser humano prefiere participar en la carrera a cobrar las ganancias. Esto equivale a decir que (a despecho de las solícitas amonestaciones y terribles amenazas de los teólogos, y de los informes psicológicos que atestiguan la conformidad de las ratas y los estudiantes de secundaria a sus refuerzos) el ser humano tiende, finalmente, a preferir un conocimiento tenue y personal a la felicidad garantizada desde el exterior. Al menos así actúa cuando las mujeres se pasean a su lado formulando vagos problemas en esa irresponsable actitud tan suya (y esto ocurre la mayor parte del tiempo). Por supuesto, puede comenzar a actuar como una rata o como un estudiante de secundaria, si eso es lo que se espera de él; pero antes de terminar se descubrirá usurpando el rol del Creador, arrojando satélites al espacio exterior o, peor aún, desentendiéndose de la psicología del comportamiento para dedicarse a actuar como un verdadero psicólogo.
A veces parece que el ser humano se dedica a hacer todo lo que puede para desestabilizar la operación regular de nuestro bien reglamentado universo. Su manía de entrometerse con el futuro, en vez de perpetuar el pasado o disfrutar del "estilo de vida americano", hace de él un perenne Adán; uno que no sabe que (se supone) ha de ser él mismo, que ignora sus motivaciones, y que no puede detenerse una vez que se ha vuelto rico. Por momentos sospecho que la única razón por la que el ser humano investiga las leyes de su conducta es para encontrar una forma de escapar de ellas. Por descontado, este no es el tipo de cosa que puede decir en público un psicólogo (al menos, si quiere ser "científico").


Nada de esto es muy atinado, en particular si se supone que uno debe "ser uno mismo", mantenerse en su órbita natural, girar en torno a su propio eje. Como en el caso de Adán (que no actuó de acuerdo con las especificaciones de su Diseñador), éste es el inconformismo que lleva a los moralistas a invocar la noción de "pecado" y a los psicólogos la de "paradoja neurótica" : y ambas nociones representan esencialmente la misma frustración de los que creen que la conducta humana debe siempre seguir las leyes ideadas para explicarla, no al revés. Peor aún, esta tendencia del hombre a desligarse de su biografía y sus refuerzos para lanzarse al futuro aferrándolo con las dos manos nos pone a los científicos en una posición embarazosa. Es como si debiéramos admitir que la naturaleza humana es desorganizada, tras haber defendido ardientemente la proposición (supuestamente) más esencial de la ciencia, "toda la naturaleza sigue un orden".


Por lo que he dicho de Adán (que frustró a su Creador hasta que Este, exasperado, lo llamó "pecador") y del resto de la humanidad (que frustra a los psicólogos hasta recibir el diagnóstico de "paradoja neurótica"), puede parecer que defiendo una especie de anarquía. Esta no es mi intención, en absoluto. Que la naturaleza humana no actúe como se supone que debería no es motivo para concluir que es o bien pecaminosa o bien paradójica. Tampoco deberíamos concluir que no obedece a una ley; o, ya puestos, que sí lo hace. Pero está claro que la psicología está en dificultades; y, aunque no estoy tan seguro, creo ser capaz de decir cuáles son.


Por mi parte, estoy bien dispuesto a asumir (y, en efecto, parece importante hacerlo) que existe una realidad ahí afuera; o, si lo prefieren, una verdad en lo más recóndito de nosotros. Como estamos hablando de psicología, será mejor suponer que está en nuestro interior; aunque su localización exacta no importa demasiado en este preciso momento. El hecho es que nuestro control y comprensión de la realidad es únicamente parcial. Además, puede que esté un poco más lejos, o a mayor profundidad, de lo que hemos creído siempre. Estas cosas han pasado antes en la ciencia.


Siendo así, acaso hemos tomado la historia del Génesis (o los hallazgos de nuestros laboratorios de psicología) demasiado literalmente. Indudablemente, el aprendizaje ocurre en el contexto del refuerzo; al menos, así parece, cuando lo miramos con nuestras gafas hullianas . Pero ¿qué porción de la verdad está encerrada en este hecho? Y ¿cuánto nos aproxima a la naturaleza humana la psicología norteamericana actual? No lo sabemos, en realidad. Si estamos cometiendo un error, no es el de asumir que hay una verdad, o el de confiar en que podemos acercarnos a ella cada vez más: es el de pretender que la hemos encontrado, el nutrir la idea de que la tenemos atrapada en el nivel de confianza del uno por ciento.


Por mi parte, estoy dispuesto a sostener incluso que el pecado existe en realidad. Pero rectificaré si alguien toca a mi puerta, me entrega un catálogo y me dice: "Bendito seas, hermano: he oído que crees en el pecado, y aquí lo tienes, con índice analítico incluido". En estos casos, me inclino a sugerir al visitante que profundice su investigación antes de publicar sus hallazgos (aunque puede que no le devuelva el catálogo antes de haber ojeado los dibujos). Y puede que diga, tras echarle una mirada: "Cielo santo, éste es el compendio más actualizado del pecado que he visto jamás; y lo usaré como guía, hasta que no encuentre otro mejor". Pero, tal como ocurre en la ciencia, lo que lleguemos a considerar pecaminoso dentro de mil años puede ser tan distinto de las perversiones que comentan nuestros predicadores como la moralidad de hace mil años (o sólo un centenar) lo es del sentido de decencia que se gesta hoy, en 1963 (especialmente en lo relativo a la igualdad de oportunidades para otras razas).
Lo mismo se aplica a la ciencia en general y a la psicología en particular. Aspiremos a acercarnos un poco más a la verdad. Así que, como experimento psicológico, el Edén no salió como se esperaba. ¿Quién tuvo la culpa? ¿Adán, por desobedecer? ¿Eva, por formular una pregunta muy femenina? ¿La serpiente, por su verdad a corto plazo ("Relájate, querida, ¡hacerlo no te matará!")? ¿O el Creador, por crear un ser de una forma y luego exigirle que se comporte de otra? ¿O es que la falla está en nuestra pertinaz incapacidad para interpretar lo que sucede en los asuntos humanos? Estoy dispuesto a asumir que la culpa es nuestra: a falta de una razón mejor, porque siguiendo esa presuposición podemos reexaminar la naturaleza humana (y la de Dios, para el caso) y tomar medidas más realistas ante nuestros problemas.


Veamos, pues: he dicho que la misma aproximación a la verdad se aplica al científico y al filósofo moral; y luego he discutido la psicología del Edén como si tuviese relación con la psicología humana. La tiene, sin duda; pero quizá debo usar un ejemplo actualizado y discutir la psicología del laboratorio y la clínica, pues difícilmente encontraremos "Edén" en el catálogo de los Psychological Abstracts. Sin embargo, diré más o menos lo mismo que dije sobre el que fue, según los rumores, el primer hombre.


De manera que (igual que en el proyecto del Edén) nuestros experimentos desconfirman nuestras hipótesis, nuestras mujeres contraen neurosis, nuestras naciones caen en un violento frenesí. ¿Quién tiene la culpa? ¿Los sujetos, por desobedecer las leyes de la naturaleza humana? ¿Tienen la culpa quienes continúan haciendo preguntas cuando sería mucho más seguro permanecer en la ignorancia? ¿Son culpables los políticos de miras cortas y los publicistas que pregonan promesas evanescentes a las personas ingenuas ("Vamos, querida, ¡es por tu propio bien!")? ¿Es culpa de quienes crean un tipo de sociedad y luego escriben leyes para una sociedad distinta? ¿O es culpa nuestra, al dar por sentado que la naturaleza humana reside, no el ser humano, sino en los sistemas psicológicos ingeniosamente erigidos por Freud, Hull, Jefferson o Marx, o en las conclusiones estadísticamente templadas de la experimentación científica? Como antes, prefiero asumir que, dondequiera que recaiga la culpa, la responsabilidad sigue siendo nuestra; y que la naturaleza humana, fuera lo que fuese, debe buscarse en las vidas de los hombres, mujeres y niños que pueblan la Tierra a ambos lados de la carretera (y también del Telón de Acero). Bajo esta suposición, central para el resto de mi discurso, podemos lanzar nuestros esfuerzos psicológicos en direcciones que nos lleven más cerca de la verdad que lo que hemos conseguido hasta ahora.


Con todo respeto para los psicólogos que levantan sistemas entre ellos y los seres humanos que los rodean (de lo cual soy tan culpable como cualquiera), el siguiente paso en esta discusión es señalar que mientras más cerca se está de la gente, más cerca se está de la naturaleza humana. ¡Recordemos, sin embargo, que estar cerca de una persona no garantiza que seamos capaces de entenderla! Pero, por otra parte, si nunca nos aproximamos a ella difícilmente desarrollaremos un buen modelo para comprenderla. Por eso creo que la psicología clínica es básica para una psicología científica.


En la medida en que la psicología ignora la vida íntima del ser humano, comete el mismo error que se cometió en el Edén (un error complicado por las interpretaciones legalistas y punitivas de los fanáticos religiosos). El código oficial decretaba que Adán y Eva debían ser felices mientras tuvieran el estómago lleno. ¡Pero el hecho es que no lo eran! ¡Alguien metió la pata! Ah, estoy seguro de que si los hubiesen persuadido para formar parte de un simple experimento de refuerzo, hubiesen actuado de acuerdo con las especificaciones. Seguramente eran personas corteses y cooperativas. Pero en lo fundamental, se necesita una perspicacia mucho mayor de la que han dado prueba los teólogos y el narrador de la historia para entender por qué estas dos inquisitivas personas decidieron, en una ocasión crucial, investigar el misterio de la vida, en lugar de obedecer ciegamente y recoger su ración diaria de refuerzo de los árboles del jardín.


A veces se afirma que las personas se desesperan no se comportan como lo hacen habitualmente. Así es. Cuando las cosas van bien, las personas tienden a comportarse como todos los demás, o de acuerdo a las costumbres y rituales de su cultura (tal y como las registran los antropólogos culturales). Pero ¿qué es mejor para el psicólogo que desea comprender la naturaleza humana: observar a alguien cuando actúa de acuerdo con el código local, o intentar entenderlo cuando depende sólo de sus propios recursos sin guiarse por ningún código?


Por supuesto, ir al psicoterapeuta puede ser un ítem del código local. En estos casos, me temo que la búsqueda de ayuda psicoterapéutica no sea más que un reflejo conformista; y esto desorienta tanto al psicólogo clínico como al experimental, que insiste en hallar sujetos "normales" para su investigación.
La psicología aplicada no me entusiasma en absoluto. Y por eso creo que la psicología clínica, especialmente la psicoterapia, es tan importante. Esto es obvio, espero.


En el Edén (me parece) se cometió el error de tratar con los inquilinos en términos de psicología aplicada. El Creador, con gran experiencia acumulada en la creación de cosas, tenía una idea muy clara de cómo hacerlo. Disfrutaba de la ventaja de usar estadísticas de la población entera (o eso dice el relato); no necesitaba preocuparse por la teoría de probabilidades, lo cual debió aliviarle enormemente. Por tanto, en términos de su bien establecida media aritmética (o de su media hipotética para las subespecies emparentadas), era perfectamente razonable esperar que su trabajo final obedeciese las reglas. En este punto, Él se convirtió en un psicólogo aplicado; y sentó la Ley, respaldándola con un programa de refuerzo óptimo. Eso nos han contado, al menos.


Parece que la serpiente también enfrentó la situación desde el punto de vista de la psicología aplicada. Quizás se formó en ella desde un principio; no lo sé. De cualquier modo, sufría la desventaja de disponer solamente de estadísticas sobre muestras reducidas: hasta entonces nunca había experimentado la "técnica de la tentación", la "psicoterapia racional" ni nada por el estilo. Sobre esto, el relato es explícito: había de basar sus hipótesis en un constructo hipotético. Y (como sabe cualquier doctorando) este fundamento tiene menos solidez que una variable intermediaria. ¡Quizá se debiera a esto su cortedad de miras! En todo caso, empleó su estadística de muestras reducidas, asumió un riesgo al nivel de confianza del diez por ciento, y le dijo a Eva que no moriría, como ella creía, al comer el fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal.


Dentro de sus respectivos marcos referenciales, tanto el Creador como la serpiente tenían razón. Sin embargo, ambos estaban equivocados. El Creador acertaba al suponer que la mayor parte del tiempo (es decir, normalmente, en sentido estadístico), el ser humano se comporta como se espera de él. Sigue las normas sociales dominantes y responde a sus refuerzos. Y si no lo hace, lo expulsamos del experimento (cosa que, como pueden ver, tiene un precedente antiquísimo y honorable). Los psicólogos han demostrado que, en esto, Dios estaba en lo correcto: y debo decir que la evidencia es apabullante. Parece que sólo hubo una ocasión en el Edén en la que la aplicación doctrinal de la investigación psicológica validada fracasó. Y cuando se compara este único incidente con los miles de incidentes previos en los que la hipótesis se comprobó, seguramente se alcanza el nivel de fiabilidad del 0.0001, que satisfaría a los experimentalistas más rigurosos.


Sin embargo, la ocasión en que falló la hipótesis parece haber sido crucial; o, tal vez, el Creador era un determinista absoluto, que no se contentaba con semejante nivel de fiabilidad. Según el relato, tuvo una rabieta, castigó a Sus sujetos con gran ingenio, y los expulsó del experimento. De acuerdo con otro informe, no hizo ningún esfuerzo serio por ponerse en la piel del ser humano hasta 4004 años más tarde, en el 4 a.C., cuando abordó el problema desde la perspectiva de la psicología de los constructos personales.


El experimento de la serpiente también tuvo éxito; al menos, el relato no dice que quedara insatisfecha. De hecho, fue un consumado triunfo para la estadística de muestras reducidas. Eva comió la manzana; y (como sospechaba el experimentador) no pasó nada. Ciertamente no murió al instante, como temía; y para cuando murió, muchos años después, la serpiente ya había publicado sus resultados y había conseguido el puesto de Director de Departamento. Era demasiado tarde para obtener un informe verbal de las reacciones de Eva. De forma que, a todos los fines prácticos, la tentación fue un gran éxito, y ha sido citada en todas las recensiones subsiguientes.


Sin embargo, desde otro punto de vista, la serpiente estaba muy equivocada: pues el ser humano ha estado luchando con este problema del bien y el mal desde ese momento. Guerras, persecuciones, discordias familiares, intolerancia, supresión de sus esfuerzos creativos: todo esto y más, continuamente, en tanto el ser humano ha tratado de imponerse a sí mismo y a los demás su dogmática noción de lo que es psicológicamente bueno y ha intentado destruir a cualquiera y cualquier cosa considerada mala. El bien ha sido definido en términos de conformidad en lugar de buscarlo en términos de entendimiento mutuo. Esto, evidentemente, es psicología aplicada; y, como he indicado, creo que una de las formas de corregir la situación es estudiar la naturaleza humana por medio de la psicoterapia para adquirir una ciencia más perceptiva.


No digo que la naturaleza del ser humano sea la de los seres humanos extraordinarios. Lo que quiero decir es que la naturaleza humana se revela en sus momentos extraordinarios, que pueden ser estudiados en el curso de su psicoterapia. Y por eso no tengo intención de ser un psicólogo aplicado, y no estoy de acuerdo con que la media de las reacciones conductuales humanas en situaciones de conformidad sea una medida adecuada de su naturaleza básica. Porque aceptar este principio es aceptar que la psicología humana es una psicología de normas y mediocridad estadística. Es conceder que la verdad recae en la mayoría; y unirse, me temo, al clamor por una psicología unificada, como si la verdad se alcanzase por medio de la negociación.
Debe admitirse que la psicoterapia no es la única oportunidad de ver al ser humano en sus momentos cruciales, cuando los convencionalismos le han traicionado y no tiene más recursos que su propia naturaleza. Podemos contemplar la naturaleza humana en otras situaciones. Quizá podamos estudiarla igual de bien cuando el ser humano afronta la muerte, y rememora, arrepentido, una vida de comportamiento normal y conformista. Quizá la podemos ver revisando la historia de estos últimos dos o tres mil años, en los que el torrente de conductas conformistas, normales y promedio se ve misericordiosamente eclipsado por los logros clave de los hombres y los pueblos. Quizá podamos verla en una guardería antes de que la socialización y la disciplina hagan su aparición. Quizás podamos verla incluso en el laboratorio; aunque lo más probable es que, si se presenta, expulsemos a los sujetos, como se expulsó a Adán y Eva cuando dejaron de confirmar una cierta hipótesis experimental sobre la eficacia del refuerzo.


Pero, por todas partes, la naturaleza humana puede ser observada a punto de emerger, en ninguna otra parte tendremos más necesidad de afrontar sus desconcertantes complejidades y exasperantes perversidades que en nuestros esfuerzos por lograr una psicoterapia exitosa. Aquí se espera que la persona luche por cambiar mientras busca un compromiso entre las doctrinas psicológicas normalizadas que lo rodean y su propio empeño en alcanzar lo que antes nunca había podido. Afrontar este problema no es siempre cómodo para un científico en ciernes; no es una forma muy práctica de acrecentar su currículum de publicaciones, y acaso sea este el motivo por el que los psicólogos clínicos publican tan poco, y lo que publican resulta tan poco concluyente. Pero por insatisfecho que yo esté con el progreso de la psicología clínica, me siento aun más pesimista ante cualquier psicología científica que se desmarque de la inquietante realidad de la psicoterapia. Pues, como dijo Mark Twain: "Todo perro necesita pulgas, no sea que se olvide de que es un perro".
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Fuente:

Feixas, G. (Editor) (2001). La psicología de los constructos personales: Textos escogidos de George A. Kelly. Barcelona: Paidós. Ediciones Paidós Ibérica S. A.
Para más infomración sobre esta obra pueden dirigirse a
http://www.paidos.com/

sábado 24 de octubre de 2009

ASí
Así como cuando esperas que algo suceda y no pasa,
como cuando la ansiedad crece y debes comer para calmarla.
Así como cuando el sol sale por el este y se esconde por el oeste,
como cuando se da el astro su baño en el mar.
Así como cuando sientes que la vida se te va por un estornudo,
como cuando te congestionas y respiras por la boca.
Así como cuando quieres algo y entre mas lo quieres mas se va,
como cuando los niños anhelan la llegada de la navidad.
Así como cuando estas con sueño y la noche te da descanso,
como cuando dices hoy dormira todo la tarde par recuperarme.
Así como cuando tienes fiebre y se parten los labios,
como cuando te meten a la ducha para que tomes una ducha de agua fria.
Así como cuando no sabes que va a pasar,
como cuando lo sentiste y pasa lo que pienses.
Así como cuando anhelas estar con alguien que esta muy lejos,
como cuando lees y recuerdas cosas que hicieron juntos.
Así como una tasa de chocolate caliente con pan,
como cuando tomas cholate en navidad.
Así como cuando llueve despues de tanta sequia,
como cuando disfrutas mojandote en la lluvia.
Así como cuando escuhas una cancion y te gusta,
como cuando te gusta esa cancion y la cantas todo el día.
asi como cuando esperas algo con mucho deseo,
como cuando lo tienes y no quieres que termine.
Así como cuando tienes ganas de llorar y no puedes,
como cuando dentro tienes dolor de amar.
Así como cuando todo lo que escuchas te parecer raro,
como cuando percibes las cosas de otro modo.
Así como cuando te mantienes firme en lo crees,
como cuando es necesario luchar para alcanzarlo.
Así como cuando debes renunciar a algo que no quieres,
como cuando tienes que dejarlo y te duele.
Así como cuando cambia de estación climatica,
como cuando tu cambias y no te das cuenta que has madurado.
Así como cuando esperas que todo sea de la misma forma siempre,
como cuando te das cuenta que tu tampoco eres igual que siempre.
Así como cuando todo te afecta,
como cuando sabes que al otro tambien le duele.
Así como cuando te ignoran,
como cuando te evaden sin motivo.
Así como cuando te juzgan,
como cuando no te aceptan como eres.
Así como el agua,
como cuando sabes que amas pura y sinceramente.
Así como la flor cuando se abre,
como cuando sabes que es tiempo de madurar.
Así como cuando escribes sobre papel blanco,
como cuando sabes que alguien estuvo en un lugar.
Así como cuando percibes el aroma de las flores,
como cuando te aprendes el olor de las personas que amas.
Así como cuando buscan al responsable de un crimen,
como cuando sabes que esa persona estuvo alli por que reconoces su olor.
Así como todo en este mundo vano, efimero, fugaz,
como cuando la nostalgia te embarga...